PSICOLOGÍA Y EDUCACIÓN

Dentro de los distintos microsistemas existentes, los Centros de Educación Inicial (CEI) contextualizan el desarrollo infantil, pues para muchas niñas y niños corresponden a su entorno físico y social próximo.

 Las y los infantes desarrollan patrones de actividades, roles y relaciones interpersonales, lo cual es definido como procesos proximales dentro de la terminología del modelo bioecológico. Investigaciones recientes han demostrado que CEI caracterizados por un clima emocional positivo y educadoras(es) sensibles, brindan a las(os) infantes la seguridad emocional necesaria para desarrollar capacidades conductuales, sociales y emocionales que aumentan su compromiso con el aprendizaje y favorecen el éxito escolar (e.g. Burchinal et al., 2008; Hamre & Pianta, 2005; NICHD ECCRN, 2003; Pianta, Stuhlman & Hamre, 2002; Wentzel, 2002).

La calidad del vínculo educador(a)-infante puede llegar a ser tan importante como un programa educativo de alta calidad (Pianta & LaParo, 2003), por lo que las relaciones de base segura en contextos educativos cobran especial importancia. En 2014, uno de nosotros propuso el constructo Educación Inicial de Base Segura (EIBS) para definir a la red protectora de relaciones con educadoras(es) sensibles, disponibles y responsivas(os) que ofrece a las niñas y a los niños una variedad de oportunidades de interacciones exploratorias con objetos y personas. 

La EIBS implica una responsabilidad compartida entre la familia y el personal del CEI (Salinas-Quiroz, 2014; Salinas-Quiroz et al., 2015). Un atributo crucial de la EIBS es la capacidad de colaboración entre cuidadoras(es) familiares y no familiares, por lo que la conjunción de relaciones de apego dentro de una red funcional multisistémica da cuenta de la vinculación entre la teoría del apego y el modelo bioecológico del desarrollo humano. Si bien Urie Bronfenbrenner (1993) reconoció el trabajo de Mary Ainsworth y John Bowlby, hasta donde tenemos conocimiento, se trata de la primera ocasión en la que explícitamente se articulan ambas teorías dentro de contextos educativos. Sugerimos que el psicólogo y la psicóloga en la educación favorezcan la construcción de vínculos afectivos entre niñas, niños y educadoras(es), ya que la misma potencializa el proceso de desarrollo de las(os) infantes. 

Dicha construcción diádicointeractiva implica reconocer la influencia mutua entre las(os) distintas(os) participantes y los sistemas de los que forman parte, por lo que a su vez se trata de una aproximación ecológico-interactiva (Bronfenbrenner, 1986; Koller, 2004; Ortiz & Nieto, 2012; Vidal, 2001). En congruencia con lo anteriormente planteado, la EIBS se constituye como un espacio de interacción y convergencia entre psicología y educación, ya que estudia fenómenos interactivos dentro de contextos educativos.

URL:

http://www.repsasppr.net/index.php/reps/article/view/4/258


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